lunes, 7 de junio de 2010

Corea-Japón 2002. La polémica allana la vía a Brasil

La XVII edición de la Copa Mundial de Fútbol se realizó en Corea del Sur y Japón, entre el 31 de mayo y el 30 de junio de 2002. Este torneo fue el primero organizado en la historia por dos países, el primero en realizarse fuera de Europa y América y el primero en consumarse en Asia.

La FIFA deseaba que el torneo se albergara en un país sin tradición futbolística para incentivar el desarrollo del deporte y con grandes capacidades económicas, siendo Corea del Sur y Japón los favoritos para organizar el torneo.

Cada nación presentó 10 sedes para el torneo. El partido inaugural se disputó en Seúl, y la final en Yokohama. La pobre infraestructura futbolística en los ambos países obligó a un gasto histórico en la edificación de estadios, alrededor de 4.500 millones de dólares. De los 20 estadios, 18 fueron construidos propiamente para el mundial.

Durante el torneo clasificatorio, se inscribieron un nuevo récord 198 federaciones. Sorpresivas fueron las eliminaciones de Colombia, Rumania, los Países Bajos y la República Checa. Un hecho llamativo fue la victoria más grande de la historia entre selecciones nacionales: Australia derrotó por 31 goles a cero a Samoa Americana. A pesar de ello, el combinado oceánico no logró clasificar al caer en un repechaje con Uruguay.

Adidas presentó a pelota Fevernova a la cual los diseñadores catalogaron de “la pelota más rápida y precisa de la historia”. Era color champagne, con dibujos dorados, grises y rojos y fue desarrollada en conjunto con laboratorios Bayer quienes fabricaron un poliuretano especial para su confección.

Las mascotas, Spheriks, son 3 seres fantásticos venidos del imaginario planeta “Atmozone” que buscan crear ambientes favorables como los que brotan en los grandes partidos de fútbol. Sus nombres son Ato (amarillo), Nik (azul) y Kaz (violeta). “Ato" hará las veces de técnico virtuoso de una modalidad similar al fútbol conocida como “Atmoball”, amante del juego limpio, mientras que Nik y Kaz trataran de popularizar este deporte en Asia.
El partido inaugural marcó el tono general de la fase de grupos. Senegal, la debutante africana, conmocionó a Francia, defensora del título y que llegaba como favorito a un grupo que parecía muy accesible, con una impresionante victoria por 1-0. Les Bleus no lograron recuperarse de aquella derrota y finalizaron últimos en el grupo A, en la peor campaña de un defensor de la Copa Mundial, al obtener un solo punto y no marcar gol alguno. Dinamarca, con un Jon Dahl Tomasson en vena goleadora fue líder al ganar a un deslucido Uruguay y la dolida Francia. En el partido de entre Senegal y Uruguay el árbitro cobró penales para cada equipo de manera equivocada en un torneo donde la polémica del arbitraje fue protagonista.
En el grupo B, los favoritos lograron pasar a la siguiente ronda. España avanzaría como primera al dominar con facilidad sus tres encuentros. Paraguay y Sudáfrica empatarían en puntos pero los guaraníes lograron el pase por diferencia de goles. En el partido entre ellos se registró una de las menores entradas en la tradición mundialista, 25.186 espectadores en un estadio para casi 60 mil asistentes. Eslovenia se despidió sin puntos.

Brasil se acomodó en un grupo C muy accesible. Ganarían todos sus partidos y usaron a China y Costa Rica como diana de tiro al anotar 4 y 5 goles respectivamente. Contra Turquía fue beneficiado por un error arbitral cuando, cerca del final del encuentro, se pitó un penal a su favor por una falta fuera del área siendo expulsado Alpay, producto de ese jugada, pero además, al final del encuentro Unsal también fue injustamente expulsado debido a una simulación de Rivaldo. Los Ticos dejaron el camino libre a los otomanos y a su sorprendente portero Rustu Recber por mejor promedio de goles. Los chinos cargaron con mayor experiencia y 9 goles a cuestas.

El Grupo D también se convirtió en teatro de un desmedido batacazo: Estados Unidos se estrenó en el torneo humillando a la favorita Portugal, con una victoria por 3 a 2, que facilitó su clasificación. Aunque la Generación de Oro del fútbol portugués enmendó el entuerto venciendo a Polonia, cayó ante Corea del Sur, la otra gran sorpresa del grupo. Aquí, los anfitriones comenzarían a tener la bendición de los árbitros tras ser favorecidos en su enfrentamiento contra los lusos, al ser expulsados Joao Pinto y Beto.

Alemania humillaría a Arabia Saudita con una goleada de 8 tantos a cero, incluyendo un hat-trick de Miroslav Klose. Irlanda, invicto con 2 empates, calificaría como segundo del Grupo E. Camerún cumplió ante los árabes y empató con los irlandeses pero no fue suficiente quedando eliminado.

En el llamado "Grupo de la Muerte", Inglaterra y Suecia clasificaron en menoscabo de la todopoderosa Argentina y de la siempre difícil Nigeria. En la revancha del 98, entre Argentina e Inglaterra, el capitán inglés David Beckham ahuyentó al fantasma de su expulsión en Francia con un tiro penal que se convertiría en el único gol de la esperada confrontación. Argentina, gran favorita de muchos desde la fase de clasificación, ganó apuradamente a las “águilas verdes” por la mínima y sólo empató en su último partido ante Suecia pasando a dilatar la lista de grandes nombres que sacaron el billete de vuelta antes de lo imaginado.

México sorprendería a propios y extraños al llevarse el primer puesto del grupo G al vencer a los veteranos de Croacia y a Ecuador y empatar con Italia. La selección italiana se vio perjudicada en esta fase con la anulación de 4 goles. Dos de esos goles se produjeron en el encuentro contra Croacia y dos contra México. Los ecuatorianos se llevarían su única victoria al derrotar a los curtidos balcánicos.
Los japoneses, bajo la dirección del astro brasileño Zico, dominaron con orden y disciplina el grupo H. Bélgica avanzó como segundo de su grupo después de ganarle un disputado partido a Rusia. Túnez fue colista.

Los alemanes, luego de una buena primera fase, llegaron a los octavos de final confiados a dominar a los paraguayos, pero no fue sino después de 88 minutos de aburrimiento total donde los guaraníes trancaron el juego teutón que, gracias una jugada del suplente Oliver Neuville, lograron desbalancear el tanteador para el 1 a 0 definitivo.

México sufrió una dolorosa derrota a mano de USA. Un desequilibrante Landon Donovan mantuvo en jaque a la defensa mexicana al punto de emplearse con dureza para tratar de detener las veloces internadas de la delantera gringa. Al final un justo 2 a 0 que reflejó lo mostrado en el terreno.

España inició con un rápido gol de Morientes antes de los 10 minutos y todo fue un tira y encoge hasta que Robbie Keane convirtió un penal en el minuto final que prolongó el encuentro hasta llegar a una terrible tanda de penales donde nadie parecía querer ganar. Al final, los hispanos fueron menos malos y superaron el trance.

Los italianos se cruzaron con los anfitriones coreanos. Fue un disputado partido que se definió en tiempo extra. Después de varios fallos en definición ante la valla asiática del delantero Vieri, el árbitro del encuentro decidió ayudar al anfitrión. Aparte de sentenciar un dudoso penalti (luego atajado) a favor de Corea empezando el juego, anuló un gol a los azzurros (el quinto en 3 partidos)y expulsó a Totti por acumulación de tarjetas amarillas, en una jugada que el árbitro ecuatoriano Byron Moreno consideró simulación. Los coreanos terminaron anotando un gol de oro a los 117 minutos. El autor del gol, Ahn Jung Hwan, sería víctima de una vendetta por parte de los transalpinos al ser despedido de su club, el Perugia.

Los ingleses eliminaron a los daneses en un trepidante primer tiempo con goles de Ferdinand, Owen y Heskey, para vivir de la renta el resto del partido. Senegal, el equipo revelación del torneo, siguió brillando, esta vez ante la experimentada Suecia. Después de un excelente partido, los africanos ganaron 2 a 1, con sendos goles de Henri Camara, el último, gol de oro.

En un cotejo bien disputado, los dirigidos por Scolari despidieron a un combativo conjunto belga, a quienes erradamente les anularon un gol de Wilmots, cuando estaban igualados sin goles. A lo último, Rivaldo y Ronaldo sentenciaron su pase a cuartos.

A los japoneses no les bastó con el apoyo de su afición en su enfrentamiento con una formidable escuadra turca. Ante más de 45 mil seguidores los anfitriones debieron doblegarse al ser superados por la mínima.

Los estadounidenses habían jugado el mejor mundial de su historia pero, en los cuartos de final, se estrellaron ante el muro germano y la puntería de su referente Michael Ballack quien anotaría el único gol del partido.

Lo más sorprendente en materia arbitral aún estaba por llegar. El partido entre Corea y España impulsó a la fama al infeliz árbitro egipcio Gamal al Ghandour. Sin duda, España fue mucho mejor que la selección asiática, pero sendos goles anulados a Morientes y Helguera extendieron el partido hasta la prórroga. Al final lo nervios terminaron con los españoles en la tanda de penales y se despidieron de este Mundial sin perder ningún partido, siendo la tercera selección con más goles (10), sólo por detrás de Alemania y Brasil que disputaron la final.

En un partido muy duro, Rivaldo, al borde del descanso, anularía el gol inicial de Owen. En el minuto 50 Ronaldinho, con un maravilloso gol de tiro libre rompería el empate. Poco después sería expulsado con roja directa. Brasil defendió la ventaja con un juego ultra defensivo al mejor estilo italiano, logrando calificar a semifinales.
La misma muerte súbita que les había dado el pase a cuartos a los Leones senegaleses, les arrebató la clasificación para semifinales cuando un tanto del turco Mansiz zanjó el partido entre ambas selecciones.

En el encuentro de semifinales ante la República de Corea, a pesar de la presión de la cuantiosa afición local, Alemania supo mantener el control del partido. De nuevo, Kahn demostró que era el guardameta más importante del mundo y Ballack volvió a marcar el único gol de Alemania. Sin embargo, las tarjetas que vio el centrocampista durante el partido impidieron que la selección europea pudiera disfrutar de su más inspirado jugador y máximo goleador en la final.

Alemania no se encontraba en la lista de las grandes favoritas antes del inicio del torneo. No obstante, fiel a su habitual efectividad, se anotó tres victorias consecutivas por 1-0 ante sus rivales en las eliminatorias y se hizo con plaza para disputar la séptima final de su historia.

Un gol de Rivaldo en los últimos compases del partido otorgó el triunfo a la selección brasileña, que en ningún momento se mostró superior a una selección turca que hizo todo un alarde de poderío físico y técnico cayendo en un partido muy igualado.

En el encuentro por el tercer puesto Corea del Sur y Turquía jugaron uno de los partidos más electrizantes de la Copa del Mundo. Los miles de espectadores en el estadio o en TV no se habían acomodado cuando Hakan Sukur, la estrella turca que no había convertido goles en el torneo, marcó el tanto más rápido en la historia de los mundiales.

Los coreanos sacaron del medio, Sukur robó la pelota y venció al arquero Lee Woon-Jae antes de que el reloj marcara los primeros 13 segundos de juego. Alentado por su público, los locales salieron a empatar y lo lograron a los 9 minutos con un tiro libre de Lee Eul-Yong. Pero el delantero Ilhan Mansiz estiró la diferencia para los turcos a los 13 y a los 32 tras buenas jugadas de Sukur.

El segundo tiempo no desentonó. Corea atacó constantemente pero Turquía colocó una murallón con nombre y apellido, Rustu Recber, el arquero que volvió a justificar el interés que manifestaron grandes equipos europeos por su contratación. Justo a los 92 minutos de juego, Song Chong-Gug descontópara los locales.

Irónicamente, tuvo que ser el impecable Kahn quien regalara a Ronaldo su primer gol de la final y, a los pocos minutos, una internada de Kleberson junto a un brillante amago de Rivaldo abrieron el espacio que Ronaldo necesitaba para colocar el balón con facilidad en el fondo de la meta de Kahn para que Brasil se adjudicara su quinto Mundial, hazaña sin precedentes en la historia de la competición.

Después de todo un mes cargado de pasión, de héroes inusitados y de víctimas todavía más inesperadas, el campeonato concluyó con uno de los finales más habituales: los jugadores de "la Canarinha" izando Copa Mundial. Con su nuevo título, obtenido en la edición asiática del torneo, Brasil ha realizado la extraordinaria proeza de haber ganado en todos los continentes que han albergado el certamen.

Ronaldo, que cuatro años antes había sufrido una célebre y nefasta final, fue el héroe de la Seleçao y consiguió un total de 8 goles en el torneo, la cuenta más abultada en una Copa del Mundo desde los 10 tantos de Gerd Müller en México 70.


El arquero alemán Oliver Kahn fue escogido como el mejor jugador del Mundial 2002. Es a primera vez que un arquero se hace acreedor a la distinción. Kahn también había sido elegido como el mejor portero del torneo.

viernes, 4 de junio de 2010

Francia 1998. El Mundial de una Gran Francia y el Mago Zidane

Francia se convirtió en el tercer país en realizar dos campeonatos (tras México e Italia), 60 años después del mundial efectuado en 1938 cuando organizó la XVI Copa Mundial de Fútbol, entre el 10 de junio y el 12 de julio de 1998.
Francia fue elegida 12 votos a favor, mientras Marruecos obtuvo sólo 7 y Suiza había retirado previamente su candidatura.
La mascota del torneo fue Footix, un gallo azul, símbolo del país anfitrión. El póster oficial del Mundial, electo mediante un concurso, fue creado por Natalie Le Gall, una estudiante francesa de Bellas Artes de 26 años de edad. El autor del logotipo, fue el director publicitario francés Laurent Vincenti. En su obra, la pelota personifica al sol asomándose sobre la tierra, demostrando el dominio que ejerce el fútbol sobre nuestro planeta.
Para el último Mundial del siglo, ADIDAS creó la pelota Tricolore, decorada con los colores de la bandera francesa, azul, blanco y rojo. Además estrenaron el sistema Syntactic Foam, que consiste en una superficie de espuma sintética y gran cantidad de micro esferas rellenas de gas que, supuestamente, hizo más precisa y predecible la trayectoria de la pelota.
El Comité Organizador, dirigido por Michel Platini, presentó 10 estadios nuevos o remodelados, incluyendo la edificación del Stade de France, en Saint-Denis, en las afueras de París, donde se disputaron el partido inaugural y la gran final.
De nuevo, este torneo impuso un récord de inscripción de participación cuando 170 países lucharon por acceder en el evento final, en el que por vez primera intervendrían 32 selecciones. Con esta nueva cifra de participantes, más equipos de las confederaciones de África y Asia pudieron participar. Así, Jamaica, Japón y la recién independiente Croacia hicieron su primera aparición, mientras Sudáfrica debutaba tras años de exclusión debido al apartheid. De igual forma, Chile, Irán y Túnez regresaban al torneo luego de años sin clasificar.
Estas selecciones nacionales disputaron 64 encuentros y se dividieron en una primera ronda de 8 grupos de cuatro selecciones cada uno, en los que clasificaban los dos primeros de cada grupo a octavos de final y a un sistema de eliminación directa a partir de esta instancia.

El 10 de junio, después de una colorida ceremonia de inauguración, Brasil y Escocia saltaron a la cancha ante 80 mil espectadores. Los errores defensivos de los británicos (que repetirían los marroquíes en el siguiente encuentro) aseguraron el boleto carioca a la siguiente fase. Mientras Escocia hacía un grotesco partido contra los marroquíes perdiendo 0 a 3, Brasil, luego del gol de Bebeto en el minuto 78, parecía finalizar con racha perfecta ante los noruegos, pero los dioses escandinavos extendieron sus manos y, en cuestión de 7 minutos, incluyendo un penal en el minuto final, Noruega derrotó a la todopoderosa amazónica y despojó la segunda plaza del grupo A al combinado magrebí.

El 23 de Junio, poco antes del cotejo entre Brasil y Noruega, al son de la marcha nupcial, aparecieron en el campo de juego una pareja de novios, con madrina, padrino, párroco, etc. y juraron ante Dios amarse hasta que la muerte los separe. Se trataba del noruego Oivind Ekeland y la brasileña Angela De Souza, quienes se casaron en el engramado galo, precediendo al partido que disputarían sus respectivas selecciones nacionales. Pidieron permiso al mismo Joao Havelange, quién dio el visto bueno, explicando que el fútbol existe para unir a los pueblos.

En un encuentro arduamente disputado, italianos y chilenos batallaron apasionadamente y cuando parecía que Chile, con doblete de Marcelo Salas se endosaba el triunfo, Roberto Baggio (para variar) salvó los papeles logrando el empate mediante un dudoso penal. Los australes con 3 igualdades secundaron a los azzurros en este grupo B a la fase de octavos. Austria solamente anotaba cuando ya todos se iban de las gradas, sus 3 goles fueron en tiempo de descuento. Camerún animó pero ya no era el mismo equipo de ediciones anteriores.

Francia, en el tercer grupo, demostró todo su potencial al golear a sudafricanos y árabes y dominar apretadamente un encuentro parejo ante los daneses. Estos, con lo mínimo, accedieron a la siguiente ronda.

España se presentó en el grupo D demostrando cómo un grande puede dar al traste con una clasificación. El golero Zubizarreta sería el héroe para Nigeria con una sonada cantada que permitió a las “águilas verdes” conquistar un partido imposible. Paraguay calificaría como segundo gracias a que la delantera española que se cansaría de fallar goles ante la meta de Chilavert. Y ante la goleada maquilladora 6 a 1 contra la vapuleada Bulgaria, los africanos no harían nada para evitar la derrota ante Paraguay, en lo más parecido al tongo de Alemania Austria de 1982.

Holanda calificaría en primer lugar en el grupo E, al golear a Corea del Sur. México pasaría como segundo gracias al aporte de Cuauhtémoc Blanco, Luis Hernández y Ricardo Peláez. A Bélgica no le alcanzó empatar sus tres partidos, cediéndole un punto a los coreanos, que habían sido humillados por aztecas y tulipanes.

En el grupo F los alemanes clasificarían sin problemas a la siguiente fase junto a la diezmada Yugoslavia, ya sin los croatas, venciendo a los muy fáciles Estados Unidos e Irán. Mientras, en un partido con mucho morbo por las acciones de guerra de la época, Irán derrotaría 2 a 1 a USA, en uno de los partidos más limpios y caballerescos que se tenga memoria.

Un compacto seleccionado rumano avanzó cómodamente en el grupo G, sólo cediendo ante Túnez cuando ya aseguraba el pase a la segunda ronda. Inglaterra quedó segundo desluciendo ante las grandes expectativas que rodeaba su nómina. Colombia también se quedó a pesar de una genialidad de Léider Preciado ante la colista africana.

En el grupo H, el más disparejo del torneo, Argentina y el combinado de Croacia, en su primera participación tras la independencia de Yugoslavia, se clasificarían sin problema a la segunda fase. Los jamaiquinos, junto a los japoneses, nada pudieron hacer para contener la fuerza y la técnica de sudamericanos y europeos.

Robert Prosinecki se convirtió en el único jugador de la historia de los mundiales de fútbol en convertir goles para dos selecciones distintas, para Yugoslavia en 1990 y para Croacia en 1998. Pero lo más curioso es que no es nativo de ninguno de los dos países. Prosinecki, nació en Alemania, de donde partió junto con su familia cuando era un niño rumbo a Yugoslavia. Disputó su primer mundial vistiendo la casaca yugoslava junto a Boban, Jarni y Suker y luego de la cruenta guerra, la FIFA les permitió a estos futbolistas representar a la nueva nación de Croacia.

En los octavos de final, con dobletes de Cesar Sampaio y Ronaldo, Brasil goleó a Chile 4 a 1 y por el mismo resultado Dinamarca cortó el vuelo de las águilas nigerianas. Con un agónico gol de Edgar Davis en tiempo de compensación, Holanda embarcó a Yugoslavia rumbo a casa.

El encuentro más destacado de esta fase fue la revancha de la mano de Dios, entre Inglaterra y Argentina. La primera mitad fueron 45 minutos de fútbol clásico: un penal para cada equipo en los 10 primeros minutos; un golazo de Michael Owen, quien dejó en la calzada a media oncena argentina y el golpe franco convertido con precisión milimétrica por Javier Zanetti, que empató el partido al borde del descanso. Tras la reanudación, los goles se vieron reemplazados por momentos dramáticos: David Beckham fue expulsado por dar una patada al Cholo Simeone, el árbitro anuló a Sol Campbell el tanto que hubiera supuesto el triunfo inglés, prórroga, penales, etc. Carlos Roa le detuvo a David Batty el quinto lanzamiento de Inglaterra, clasificando así a la "albiceleste" para la final.

Italia se fue al frente con un tempranero gol del Toro Vieri. Los italianos aplicaron el catenaccio, amontonando defensas en la portería. Los noruegos trataron de penetrar la portería con un ataque inclemente, pero no pudieron romper el cerrojo azzurro y los italianos terminaron calificando a la siguiente ronda.

Por su parte, Francia, encontró una encarnizada resistencia ante Paraguay y necesitó para clasificarse el único gol de oro de la historia de la Copa Mundial, logrado por el defensa central Laurent Blanc en el minuto 113.

México empezaría ganando al combinado teutón con un gol del rubio Luis Hernández, pero como ya es costumbre, Alemania se recuperaría con goles de Klinsman y Bierhoff, dejando a los charros con la miel en los labios.

Los jugadores rumanos prometieron que si superaban la primera ronda se teñirían las cabelleras de amarillo. Eso no ayudó porque cayeron derrotados a manos de la sorpresiva Croacia, por 1 a 0 con pena máxima de Davor Suker. Y en cuartos de final, 77 mil almas adormitarían mientras Francia e Italia empataban sin goles. Esta vez fueron los postes los que vinieron al rescate de las Galias. Roberto Baggio cabeceó fuera un balón cuando estaba sin marca en los últimos minutos de la prórroga y Luigi di Biagio envió al larguero el quinto y decisivo lanzamiento de la tanda de penales.

La confianza alemana les cobró una dolorosa factura. Los croatas, a fuerza de orden, técnica y corazón, terminaron anotando tres goles y acabando con el sueño teutón.
En un duelo de muchos goles y emoción, el Jogo Bonito se enfrentaba a los vikingos daneses. En un festival de fútbol y colorido, Rivaldo anotaría su segundo gol de la noche para asegurar el triunfo brasileño.

Luego de un arranque vertiginoso donde el empate a un tanto campeaba en el minuto 17, el partido se trenzó en un duelo de golpes y patadas. El colegiado expulsó al Burrito Ortega. Holanda aprovechó la circunstancia y se llevó el triunfo con un golazo de Dennis Bergkamp luego de un espectacular control de pelota.

En semifinales, el país anfitrión se cruzó con Croacia, la revelación del campeonato. En su primera Copa Mundial tras la división de la ex Yugoslavia, los héroes de la camiseta a cuadros de Miroslav Blazevic, dejaron de piedra a la afición local cuando Davor Suker adelantó a su equipo después del descanso. Surgió entonces la figura del encuentro, el lateral derecho Lilian Thuram, marcando su dos primeros goles como internacional y encaminó a la final.

En la segunda semifinal, Brasil empezaría ganando con un gol de Ronaldo por debajo de las piernas de Edwin Van Der Sar. Kluivert empataría para Holanda al rematar de cabeza a placer. Se irían a tiempos extras y después a penaltis. Brasil ganaría en la tanda final con un Taffarel que parecía que tenía imanes en sus guantes.

El partido por el tercer lugar fue más emocionante que lo esperado. Sin jugarse nada, ambos equipos salieron a mostrar cómo se juega al más puro balompié. Los croatas tuvieron mejor suerte y sus estrellas Prosinecki y Suker anotarían dejando sin efecto el tanto del tulipán Zenden.

Un día antes de la final Ronaldo comenzó a tener convulsiones y perdió la conciencia. La recobró dos horas después. No pudo renovar el oxígeno de su sangre correctamente y su respiración era exigua. Pero el delantero, quizás presionado por sus compañeros, por los hinchas, por los dirigentes de su país o por su spónsor, igualmente salió al campo de juego.

Así fue como llegó el día de la gloria. Con un gol de cabeza en el minuto 27 y otro en el tiempo añadido de la primera mitad, el mediapunta Zinedine Zidane asestó a sus rivales brasileños dos golpes de los que ya no se recuperarían. A pesar de quedarse con 10 hombres tras la expulsión de Marcel Desailly en el minuto 68, el reducto francés no sólo resistió la ofensiva final de Brasil, sino que incluso marcó otro tanto, tras un contragolpe de Emmanuel Petit en el minuto final. El triple silbato del colegiado marroquí Said Belqola, el primer africano que arbitraba una final, fue la señal para que toda Francia explotara en júbilo. Tan sólo en los Campos Elíseos se dieron cita más de un millón de personas para celebrar.

En este Mundial se mostraron 21 tarjetas rojas, récord en la historia de las Copas del Mundo. Este fue uno de los mundiales con más goles, 171 (2,7 por partido), debido a la aparición de países con bajo nivel, que recibieron una buena ristra de goles. Al final el eficaz croata Davor Suker se llevó la bota de oro. El balón de oro se otorgó a Ronaldo.

martes, 1 de junio de 2010

Estados Unidos 1994. La Conjunción del Negocio y el Espectáculo

En la tierra del béisbol, el fútbol americano, la NBA y el hockey sobre hielo, parecía imposible un lugar para el fútbol soccer. A pesar de la gran polémica desatada por su elección ante la ausencia de tradición futbolística, la XV Copa Mundial de Fútbol se desarrolló en los Estados Unidos, entre el 17 de junio y el 17 de julio de 1994.

Tras obtener la sede, el gobierno norteamericano y la FIFA comenzaron con los preparativos del evento y a cumplir su promesa de incentivar el fútbol en la nación. A pesar del afán e interés demostrados, el público local no se interesó por el balompié. Sin embargo, tras la histórica primera victoria de su selección, el público estadounidense comenzó a involucrarse con el evento.
Debido al desarrollo económico y a la infraestructura del país, el torneo tuvo un gran éxito marcando cifras históricas de asistencia de público y recaudación financiera, imbatibles hasta el día de hoy, e incluso permitió el desarrollo del soccer en Estados Unidos. El certamen, se disputó ante un número récord de espectadores (3.587.538) y se llevó a cabo en 10 sedes cuyos estadios en promedio albergaban a 70 mil.
La mascota del torneo fue “Striker“, un simpático perro vestido de jugador de fútbol. La canción oficial del evento fue "Gloryland" interpretada por Daryl Hall inspirada por una cantico popular antiabolicionista del siglo XIX "El Himno de la Batalla de la República".

Adidas presentó la pelota oficial del Mundial llamada Questra, siendo los componentes con que fabricaron los mismos del Azteca 86. Además este torneo será recordado por ser el primero donde se disputó un partido con el estadio completamente cubierto(Detroit).
Durante un mes de calor abrasador, la Copa Mundial se disputó al mediodía, como en México 86, para complacer a los televidentes europeos. Como ejemplo extremo, el 27 de junio, en Dallas, alemanes y coreanos soportaron algo más de 46 grados centígrados.

En éste torneo la FIFA autorizó a los planteles a realizar un tercer cambio, dos jugadores de campo y el arquero. Con el fin de promover un juego más ofensivo, la FIFA determinó que los partidos ganados tendrían una valoración de tres puntos durante la etapa de grupos.
Un nuevo récord 147 países participaron en la fase de clasificación. Entre ellos estaba Sudáfrica, de vuelta tras una larga exclusión. Pero muchos pesos pesados no llegarían a USA: Inglaterra, Dinamarca, campeona de Europa en 1992, Portugal, Polonia y Francia, eliminada por un gol de Bulgaria en el último segundo de su último partido de clasificación. También quedó excluida Yugoslavia, en donde la guerra civil asolaba Bosnia. Argentina debió disputar un repechaje con Australia luego de una catastrófica derrota con Colombia 5 a 0 como local.

Como en las últimas ediciones, en esta primera fase se dividieron a las 24 selecciones en 6 grupos y clasificaban los 2 líderes y los 4 mejores terceros.
En el primer grupo se mezclaron 4 selecciones con falta de consistencia, aunque no de pundonor, donde Rumania, de la mano de un inmenso George Hagi, logró pasar directamente, mientras que los helvéticos y americanos apenas clasificaron con un empate entre sí.

La Copa del Mundo terminó para Colombia con mucha pena y sin gloria. Días después de su eliminación, el defensor Andrés Escobar de 27 años, era asesinado a la salida de un local bailable, por el solo hecho de haber convertido un gol en contra frente a USA, donde los sudamericanos perdieron 2 a 1. Escobar fue interceptado por Humberto Muñoz Castro, quién le disparó 6 tiros a quemarropa, al grito de “gracias por el autogol”. Con el tiempo se supo que éste era chofer de Santiago Gallón Henao, empresario que había perdido gran cantidad de dinero en las apuestas, debido a la temprana eliminación del seleccionado neogranadino.

En el grupo B Brasil y Suecia mantuvieron el invicto para sobrevivir el trámite. Rusos y cameruneses trataron pero no pudieron. Incuso, Oleg Salenko, delantero ruso convirtió cinco goles a los africanos, para lograr la goleada más abultada del torneo, 6 a 1. En éste Mundial jugó su último partido el jugador más veterano de la historia de los mundiales, Roger Milla de Camerún, quién, a los 42 años y 39 días, jugó frente a Rusia y convirtió un gol consagrándose como el goleador más veterano de los mundiales.

En el grupo C las potencias de Alemania y España no sufrirían ante selecciones débiles como Corea del Sur y Bolivia, a pesar del leve campanazo de los asiáticos al empatar a 2 ante el combinado mediterráneo. El partido inaugural del campeonato se saldó con la victoria de Alemania sobre Bolivia por 1-0 con gol de Klinsmann.

En el cuarto grupo un trío de combinados se ensañaron contra una perpleja Grecia. Las poderosas “Aguilas Verdes” de Nigeria, la sorpresiva Bulgaria bajo la batuta de Hristo Stoichkov y la argentina del letal Batistuta obtuvieron 6 puntos cada uno para acceder a octavos sin atenuantes.

Tras el último partido en un mundial de Diego Maradona, ante Nigeria, el astro pasó al control antidoping y dio positivo por cinco sustancias prohibidas que tienen efectos estimulantes. Fue expulsado del Mundial y suspendido con 15 meses de la práctica activa. Su último gol en mundiales fue ante Grecia, luego de una serie de sucesivos toques y un soberbio disparo al ángulo derecho del portero.

Casi imposible observar mayor igualdad como la hubo en el grupo E. Cada equipo alcanzó 4 puntos y una diferencia de goles de 0. Los billetes a la siguiente ronda fueron para México, Italia e Irlanda por mayor cantidad de goles anotados, en detrimento de Noruega.

Como los helenos en el D, Marruecos vio cómo Holanda, Arabia Saudita y Bélgica paseaban por su campo propinándoles sendas derrotas y ese trío se repartía las victorias y los fracasos sin empatar ni una sola vez para sumar 6 puntos cada uno. El delantero árabe Saed Owairan marcó, contra los belgas, el que probablemente fuese el mejor gol del torneo cuando dominó el balón en su cancha y, tras una espléndida galopada de más de 80 metros sorteando rivales, mandó el esférico al fondo de la red de forma espectacular. Un gol que le proporcionó a Arabia Saudí el pase a octavos de final en su primera presencia en un campeonato del mundo.

Ya en la primera etapa de eliminación directa, en un partido donde los comandados por Rudi Voller (2 goles) tuvieron dificultades para encarar a los belgas, los alemanes se llevaron el triunfo 3 a 2 gracias a su mejor disposición táctica

En Washington, España derrotó 3 a 0 a la Suiza de Chapuisat en un encuentro marcado por la sobrada superioridad hispana. Y el sueño árabe se esfumó ante el poderío sueco y sus 2 grandes definidores, Dahlin y Kennet Anderson al sucumbir 3 tantos por 1.

La naranja mecánica dominó a la selección irlandesa cómodamente por 2 a 0. Aun así, fueron recibidos como verdaderos héroes en Dublín por miles de hinchas.

Brasil derrotó a USA por 1-0 con mucho sufrimiento y a punto de dar los americanos la sorpresa en su mundial. Una de las acciones más recordadas de tal encuentro fue el brutal codazo que le propinó el carioca Leonardo al uruguayo nacionalizado estadounidense Tab Ramos. El brasileño fue multado con 7 mil dólares y suspendido por 4 fechas.

La Nigeria de Amokachi cayó ante la Italia del increíble Roberto Baggio por 2-1 en un partido dramático en el que estuvieron muy cerca de hacer historia, pero Italia, con sólo 10 hombres sobre el campo y a pesar de ir perdiendo por 1-0 a falta de 90 segundos, logró empatar y, ya en la prórroga, marcar de pena máxima el tanto que les hizo pasar… como siempre.

Con Gica Hagi como gran estrella, Rumania se impuso a una Argentina mermada por las sanciones por 3-2 en un memorable partido.

En el último cruce de octavos, en diez minutos, Stoichkov abrió la cuenta por los búlgaros y García Aspe empató las acciones, que conllevaron a 110 minutos de aburrimiento y mal fútbol. En la ronda de penales, los mexicanos fallaron 4 de 3 tiros y los búlgaros avanzaron.

Los cuartos de final supusieron la reconfirmación de que Bulgaria iba a ser la gran revelación de aquel mundial y cumplieron a la perfección. Después de un partido absolutamente inolvidable, Bulgaria derrotó 2-1 a Alemania con tantos consecutivos de sus dos arietes Stoichkov y Letchkov.

Las leyes tácitas del fútbol indican que España no puede pasar de cuartos de final en los mundiales. Dino Baggio adelantó a los italianos. Caminero, la estrella española en este Mundial, empató y Salinas tuvo el 2-1 cerca pero, como no, fue Roberto Baggio quien marcó en un dechado de brillantez a los 80 minutos.

En el tiempo de descuento, Tassotti pegó un alevoso codazo en el rostro a Luis Enrique dentro del área transalpina. Lo que debió ser penalti y expulsión se quedó sin castigar porque el árbitro húngaro Sandor Puhl, no se percató de lo ocurrido. La FIFA utilizó el vídeo para suspender al jugador italiano con ocho partidos y, en la práctica, acabar con su carrera internacional. España, cuando mejor jugó, quedó eliminada. Otra vez.

Impresionante campeonato desarrollado por Rumania, aunque quizás el castigo fue muy doloroso tras quedar eliminada en la lotería de los penaltis contra la Suecia de un joven Larsson y el peculiar cancerbero Thomas Ravelli luego de culminar los 120 minutos igualados a 2 tantos.

El partido en Dallas entre Brasil y Holanda fue el mejor del torneo. Dunga y sus compañeros de equipo acabarían imponiéndose por 3-2 tras haber llevado una ventaja de 2-0. En este partido fue donde Bebeto, luego de convertir el segundo gol carioca, junto a Mazinho y Romario lo festejó como si acunara a su pequeño hijo, Mattheus, que acababa de nacer y que aún no conocía. Una imagen inolvidable que dio la vuelta al mundo.

Los búlgaros que habían sorprendido al mundo al eliminar a la vigente campeona se toparon con unos italianos que dieron un alto a sus aspiraciones cuando Roberto Baggio sentenció el cotejo con dos anotaciones en los primeros 30 minutos. Bulgaria, que nunca había ganado un partido mundialista, llegó muy lejos para orgullo de sus aficionados, pero su sueño ya se había terminado

Los brasileños, de la mano de Zico, cumplió con el trámite a fuerza de paciencia y tesón y derrotó a Suecia por con un gol del Romario de Souza en el minuto 80.

Brasil llegó a la final sin brillo, pero con solvencia. Italia, en cambio, sufrió muchísimo. Pasó como tercera de grupo y, si pasó las eliminatorias, fue por el fulgor de Roberto Baggio. El 10 italiano marcó cinco de los seis goles de su equipo en los cruces, todos ellos decisivos.

La final enfrentó a Brasil contra Italia en el impresionante Rose Bowl de Pasadena, ante 100 mil espectadores. Sin embargo, lo que presumía ser el partido ideal resultó ser un encuentro áspero, físico y decepcionante, que se definió, por primera vez en la historia en una tanda de penaltis, tras empatar sin goles en 120 minutos de hastío.

Hasta los penales fueron pobres. Luego de que el coloso Franco Baresi y Massaro malograran sus lanzamientos, Roberto Baggio se acercó al balón, con la obligación de marcar porque Romario, Branco y Dunga no fallaron, pero su lanzamiento se marchó hacia lo alto del cielo azul californiano y convirtió en tetracampeona a Brasil, 24 años después de su último triunfo.

Mario Jorge “Lobo” Zagallo al finalizar el Mundial implantó un récord difícil de igualar. Fue dos veces campeón del mundo como jugador (1958 y 1962), una como entrenador (1970) y por último una como asesor del entrenador Carlos Alberto Parreira.

Se disputaron 52 partidos, se convirtieron 141 goles con un promedio de 2.7 por partido y el país más goleador fue Suecia, con 15 goles, increíblemente el país que no pateó al arco en semifinales ante Brasil. El búlgaro Hristo Stoichkov se proclamó máximo goleador del Mundial, compartiendo la gloria con el ruso Oleg Salenko con seis goles.